Los casos de incapacidad laboral permanente, o Gran Invalidez, son procesos legales que requieren de la presentación de documentación concreta como prueba del cumplimiento de requisitos, a la vez que documentación médica pertinente. Para asistirlo durante el proceso, la siguiente comparativa le otorgará una selección de los mejores abogados de Valladolid expertos en el área.
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¿Qué tener en cuenta al contratar un Abogado de Pensiones de invalidez?
¿Qué se entiende por “Gran Invalidez”?
La incapacidad laboral es clasificada en diferentes grados, dependiendo el nivel en el que ésta afecta la vida rutinaria de la persona perjudicada. El grado máximo de incapacidad laboral se denomina “Gran Invalidez” y es otorgado a aquellas personas que tengan un grado de incapacidad tal, que les impida realizar labores de la vida rutinaria por sí mismos y dependen de una persona para su cuidado. Con el fin de poder abonar los servicios de la persona al cargo de su asistencia, las personas con dicho grado de incapacidad, son otorgadas con un monto económico complementario a su pensión.
¿Cuáles son los requisitos para percibir una pensión por invalidez?
Para que una persona pueda ser concedida el grado de gran invalidez de incapacidad laboral, exactamente la misma debe cumplir una serie de requisitos. En primera instancia, la incapacidad debe haberse producido como consecuencia de una enfermedad común o profesional, en el caso de la segunda, la causa estaría directamente relacionada con la actividad laboral de esa persona. Por otro lado, la incapacidad puede haberse producido como consecuencia de un accidente, que puede o no ser laboral.
El demandante de ésta prestación ha de estar además de esto en situación de alta en la Seguridad Social, o en situación asimilada de alta, situación en la que el trabajador, a pesar de no estar cotizando, sigue teniendo derecho a determinadas posibilidades de la Seguridad Social.
Otro requisito es que la persona solicitante no haya cumplido la edad de jubilación ordinaria. Exactamente la misma es de 66 años y dos meses o 65 años, en el caso que los años cotizados sean superiores a treinta y siete años y 6 meses. Solo cuando la causa de la incapacidad sea por una enfermedad de origen laboral, este requisito no es tenido en cuenta.
Dependiendo la edad de la persona solicitante y la causa de su incapacidad, va a ser requisito un período mínimo de cotización. La salvedad es que la causa de la incapacidad esté directamente relacionada con la actividad laboral.
Si la causa de invalidez no está relacionada con la actividad laboral, el período mínimo de cotización será de una tercera parte del tiempo entre los 16 años y el hecho para los menores de 31 años. Para los mayores de 31 años, deberán ser mayores a una cuarta parte del tiempo entre los 20 años y el hecho que provocó la incapacidad, con un mínimo de 5 años. En los dos casos, las personas deberán encontrarse en situación de alta o alta asimilada en la Seguridad Social.
Para aquellas personas que estén en una situación de no alta, se exige una cotización mínima de 15 años, de los cuales 3 años deben haber sido en los últimos 10 años.
¿Por qué es recomendable contratar un abogado especializado en pensiones por invalidez?
Como mencionamos previamente, en los casos de gran invalidez, las personas perjudicadas son concedidas con un complemento económico que les permite adquirir los servicios de una persona que los asista en actividades de la vida rutinaria. A fin de que la calidad de vida de la persona con discapacidad laboral permanente no se vea perjudicada, es esencial que la petición de la pensión se haga de forma rápida y eficaz. Esto causa que sea imprescindible la contratación de un letrado especializado, que conozca los debidos procesos y que obtenga una rápida estimación del caso por la parte de la Seguridad Social.
