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Cómo puedes defenderte ante el cobro abusivo de intereses de tu banco

By 25 agosto, 2022Abogado.org

Los bancos y entidades financieras utilizan diferentes mecanismos para llegar a más clientes. Algunos de sus productos son realmente útiles, mientras que otros se caracterizan por contener prácticas abusivas. Esto último habitualmente aplica en los créditos bancarios, tarjetas revolving y créditos fáciles. Ante una situación de este tipo, probablemente te preguntes cómo puedes defenderte ante el cobro abusivo de intereses de tu banco. Sigue leyendo para saber más del tema.

Anulación de crédito o tarjeta revolving.

En caso que hayas contratado una tarjeta revolving, o un crédito similar, quizá en este momento estés pagando más por concepto de intereses que el propio crédito. El primer síntoma de que esto está ocurriendo es que, a pesar de estar pagando en tiempo y forma, la deuda no disminuye. En su defecto, probablemente la disminución sea prácticamente imperceptible. Si ese es el caso, lo más probable es que seas víctima de un abuso por parte de la entidad bancaria. Para entender cuál es el motivo, primero tenemos que hablar del funcionamiento de las tarjetas revolving.

Básicamente, las tarjetas revolving son instrumentos de crédito, pero que comparten elementos de préstamos. Por ejemplo, sin importar que la cuenta bancaria del titular tenga fondos, se pueden hacer compras con la tarjeta revolving de manera similar a como se haría con una tarjeta de crédito. Aunque las cantidades pueden variar, suele concederse un aproximado de 5.000 € para realizar las compras y pagos con este tipo de tarjetas. Su particularidad distintiva es la forma en que deben realizarse los pagos pues, a diferencia de las tarjetas de crédito, no se efectúa a fin de mes. Más bien, se fracciona la cantidad adeudada en micropagos, similar al mecanismo utilizado en un préstamo.

Hasta este punto, todo parece bien, sin embargo es precisamente en este momento cuando empiezan las complicaciones. En primer lugar, los intereses generados habitualmente son muy altos, lo que hace imposible a los usuarios terminar de pagar sus deudas. Además, su mecanismo propio de funcionamiento hace que se entre en un ciclo de endeudamiento y pago prácticamente interminable. 

Podemos entender esto con una característica que diferencia a las tarjetas revolving de los préstamos ordinarios. Comúnmente, los bancos autorizan préstamos por una cantidad y niegan un nuevo préstamo hasta que no se termine de pagar el actual. Esto es lo más beneficioso para el cliente, puesto que evita que contraiga más deudas de las que realmente puede pagar. Sin embargo, con las tarjetas revolving no ocurre esto. Para entenderlo pensemos en una persona que tiene autorizado un crédito de 5.000 €. Entonces utiliza todo el crédito disponible, por lo que se fracciona su pago en varias mensualidades. Al transcurso de un tiempo ya ha pagado 1.000 €, adicionales a los intereses, por lo que ahora puede utilizar ese dinero en nuevas compras. Si hiciera esto, entonces volvería a reiniciar su deuda de 5.000 €, con las complicaciones que esto implica. Esta característica convierte en la tarjeta revolving en productos financieros muy peligrosos. Por lo tanto, los usuarios deben ejercer mucho cuidado al contratar una.

En qué casos procede un reclamo por prácticas abusivas.

Los mecanismos que se utilizan para calcular el pago de intereses que deberá efectuarse deben ser claros y entendibles para el contratante. Al mismo tiempo, su coste no puede ser tan elevado que se conviertan en mecanismos financieros impagables. Pues bien, estos dos elementos presentan la base para posibles reclamos por prácticas abusivas.

En primer lugar, el banco tiene la obligación de explicar claramente el contratante la forma en que se calculan los intereses, y cómo estos podrían incrementarse al grado de ser impagables. Sin embargo, las entidades financieras habitualmente recurren a explicaciones poco claras, especialmente diseñadas para que los clientes pasen por alto el alto coste del servicio contratado. Por otro lado, la inclusión de cláusulas abusivas en el contrato hacen que el contratante pague más de lo esperado.

Si se ha presentado cualquiera de estos dos supuestos, entonces es posible iniciar un reclamo relacionado con la tarjeta revolving. El primer objetivo será reclamar al banco la devolución de los intereses y comisiones por un monto superior al monto adeudado. Esto aplica principalmente cuando los intereses son tan altos que superan el crédito autorizado.

En este punto, quizás te preguntes qué tan viable es iniciar una reclamación de este tipo. Pues bien, en vista que los tribunales están dictando consecutivamente fallos a favor del consumidor, este vidente que existen altas probabilidades de ganar el caso. De hecho, actualmente algunos despachos de abogados ofrecen sus servicios a cambio de un porcentaje de las devoluciones que el banco le haga al consumidor. En el supuesto que se pierda el caso, estos letrados no cobran por sus servicios. Evidentemente, están dispuestos a realizar este trabajo porque saben que existen probabilidades muy elevadas de ganar el caso.

En un orden de ideas similar, cuando los créditos contienen cláusulas abusivas, es posible demandar que se declara la nulidad que dichas cláusulas o, en su defecto, de todo el contrato. Por supuesto, esto no significa que se anule el crédito en sí, pues el banco no está obligado a renunciar a un bien que legalmente le pertenece. Sin embargo, en caso que el tribunal conceda la razón al consumidor, el banco deberá establecer nuevos términos para la devolución del dinero otorgado a crédito.

Qué hacer ante el reclamo de un impago de deuda.

Cuando se recibe un reclamo por impago de deuda, lo mejor es buscar la asesoría inmediata de abogados expertos en derecho bancario. Una vez hecho esto, los letrados te ayudarán a determinar si el interés objeto de reclamo ha superado en dos puntos el interés pactado previamente.

Por otro lado, también determinarán si se existen clausulas que podrían considerarse abusivas. Y, por último, revisarán la transparencia por parte de la entidad bancaria en el momento de la contratación del producto financiero. En cualquier caso, siempre es recomendable tener la asesoría de abogados expertos en la materia.